Historia

En Francia, en el siglo XVIII, quién quisiera inmortalizar la imagen de un ser querido visitaba a un artesano de las siluetas (silhouettists). Estos hombres, con un talento inigualable, usando solo un par de tijeras, un pliego de papel y un ojo técnico, creaban, en cosa de minutos, un fiel retrato del perfil de la persona, una “Silhouette”.

Si bien, en un principio este arte estaba reservado para la nobleza francesa, quienes buscaban retratarse en los bailes son sus trajes y exageradas pelucas, entre los años 1790 y 1840 se hizo muy conocido en América. Fueron muchos los silhouettists dejaron Francia y dieron a conocer su talento al mundo, capturando la imagen de políticos y gente poderosa, pero también los corazones y perfiles de miles de personas en pequeños pueblos.

 

El invento de la cámara fotográfica transformó este trabajo en algo único, escaso y valioso, ya que solo unos pocos artesanos continuaron con este arte, requerido por aquellos que buscaban perpetuar la imagen de un ser querido de una manera única, especial y duradera. Se dice además, que quizá, quienes vivimos en la era de la computación, seremos testigos de la extinción de éstos artistas.

Es por esto que KILIMA busca revivir este arte de las “silhouettes”, continuar con la minuciosidad y el trabajo que las caracteriza, utilizar un filo y papel para crear objetos únicos. Una marca, que busca combinar la tecnología y una técnica del siglo XVIII, para crear objetos modernos, decorativos y que rememoran la simpleza y el poder cautivante de las siluetas.